Nuevo Modelo Epistemológico Fonoaudiológico: su aplicación en Tartamudez.
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Introducción

Me complace en poder participar en éste tan importante congreso y compartir con ustedes parte de mi trabajo clínico investigativo en que me he concentrado en estos ya cerca de 20 años, buscando y desarrollando un modelo epistemológico Fonoaudiológico con especial interés en su aplicación en Tartamudez.  Esto dado lo altamente compleja y confundente que ha probado ser tanto para las ciencias que por aproximadamente 2000 años han tratado de dilucidarla, conceptual y terapéuticamente, como para quienes la experiencian diariamente y sus interlocutores cercanos. Todo ello en pro de ayudar a quienes sufren ésta patología, no tan sólo porque el hablar les resulta difícil sino porque la Tartamudez trasunta más allá de lo expresivo con una peculiar repercusión en el desenvolvimiento emocional, social, conductual y de identidad de cada uno de ellos.

  

Desarrollo

 

Mirada al mapa del quehacer Fonoaudiológico.

  

En una mirada muy sintética del mapa Fonoaudiológico se aprecia que su accionar tanto conceptual como terapéutico, no tan solo en Tartamudez sino que en la mayoría de los trastornos de la comunicación que son su foco de atención, ha venido funcionando dentro de un enfoque que ha sido el común a toda ciencia occidental de nuestra época. Al respecto, todo el quehacer de la ciencia occidental de nuestra época, independiente de la corriente o postura, no comportan diferencias entre ellas, derivan de un enfoque común al cual se le conoce como Empirismo o Racionalismo.

Así la fonoaudiología funcionando dentro de éste enfoque ha compartido con las demás ciencias en el estudio del comportamiento humano las nociones básicas de :

 

1.- considerar cada realidad patológica universal.

2.- independiente del observar del observador.

3.- donde la descripción de las regularidades externamente observadas es la herramienta fundamental.

 

Nociones que han sido el fundamento de todo el quehacer Fonoaudiológico y ha determinado una aproximación diagnóstica y terapéutica particular ; usando el principio de correspondencia de la descripción de las regularidades observadas con un orden externo conceptual o interpretativo y terapéutico en la búsqueda de tratamientos nosológicamente orientados.

 

Acercamiento a la Tartamudez de éste Modelo Epistemológico.

 

Lo que sé actualmente es diferente.

Desde hace 16 años estamos enfrente de toda una nueva perspectiva, un cambio revolucionario que por actuales convergencias interdisciplinarias han dejado atrás los paradigmas anteriores, en el entendimiento de la complejidad humana.

Concentrándome en  ellos nada me ha impresionado más que el estar aplicándolos en el campo Fonoaudiológico aceptando el desafío de desarrollar un modelo epistemológico acorde a éstos cambios, reconsiderando el enfoque que ha sido el fundamento usual en el quehacer fonoaudiológico de nuestra época.

Estos esfuerzos se han traducido en la generación de un nuevo modelo epistemológico, para entender lo que le sucede a las personas con trastornos de la comunicación y cómo hacer terapia ; con especial atención en su aplicación en Tartamudez.

Modelo epistemológico no expansivo ni complementario de los ya existentes, un paso al lado : constructivista, posracional. Influenciado por actuales interdisciplinas como :

Biología del Conocimiento (Maturana, Varela 1987 )

Ciencias de la Complejidad, modelos Estratégicos orientados a la solución y Sistémicos (Guidano, 1991; Mahoney, 1991 ; Erickson, Deshacer, 1980 ).

Pilar fundamental, son las actuales nociones sobre la importancia del lenguaje, ya no entendido como transmisión de información, más bien por su consecuencia en la experiencia de vida del hombre ; como clave para entender todos los fenómenos del hombre.

 

Dimensión de Cómo entender la Tartamudez.

 

Característicamente ha desconcertado la etiología y sobre todo la expresión tan variada sintomática.

Si bien es cierto, los Dominios Biológicos son necesarios para la actualización de los diferentes planos afectados (que por actuales hallazgos estarían supeditados a sistemas neurofisiológicos del control sensomotor del habla), la expresión final sintomática está determinada más bien por los Dominios de las Interacciones. Cada paciente es un MULTIVERSO que organiza la realidad tal como para cada uno de nosotros el mundo que construimos es nuestro único mundo posible respecto de otros. Así, el entender cómo es y funciona la experiencia humana permite entender no la tartamudez sino que a las personas que la sufren. Cada uno de ellos es un sistema autopoiético, determinado estructuralmente, y en su dinámica interaccional con el medio, de mutuo gatillamiento de cambios estructurales  en el desarrollo intersubjetivo, van construyendo su experiencia de tartamudear en forma epistémica.  Cada paciente puede compartir con otro, lo genérico pero cada uno de ellos resuelven sus problemas de forma diferente, según su propia estructura.  Incluso una célula, sistemas sociales diversos ( como familia, pueblo, nación ) cada uno acepta ciertos agentes externos y otros no (químicos, valores, creencias, hábitos, etc.) y reaccionan en forma particular.

Así cada paciente reaccionará a su experiencia de tartamudear según la estructura de cada uno y los agentes externos que ellos acepten por las tonalidades emocionales que van disparando los procesos vinculares intersubjetivos en el desarrollo de la identidad.  Ello trasunta de ésta forma al tartamudeo mismo, a los diferentes planos afectados en cada paciente (emocionales, cognitivos, conductuales, sociales, etc.)

Según los “procesos” en el modelo de mundo particular de cada uno.

Donde la expresión sintomática ocurre porque somos seres vivientes que interpretamos la realidad, la cual a su vez es afectiva e intersubjetiva.  Todos estos procesos explican con capacidad regenerativa la gran variabilidad de síntomas, cursos evolutivos y diferentes planos afectados, de paciente en paciente, como también en cada paciente y de situación en situación. Todo esto implica un cambio en la noción de realidad y observar del observador. Al respecto, los pacientes pueden compartir el mismo ser ontológico pero la descripción de las regularidades no dan cuenta del ser epistémico que es cada uno. Así cada paciente en su experienciación de tartamudez es un multiverso, cuya patología siempre es autorreferente, siempre refleja los “procesos” de cómo cada uno organiza las perturbaciones del medio en un orden interno – por ser cada uno de nosotros sistemas cerrados – como para ir construyendo su realidad patológica en forma única, personal e histórica.

De la misma forma como el mundo que construimos cada uno de nosotros es nuestro único mundo posible respecto de otros.  Así, más conveniente es hablar de personas que experiencian su tartamudez que considerar a la tartamudez como una entidad única, universal ya que toma muchas formas diferentes. Hay tantas formas de tartamudez como personas que la sufren. Es por ello que en los trastornos de comunicación, en ésta patología, no ha existido como en medicina somática un tratamiento nosológico.

 

Dimensión de Cómo hacer Terapia.

 

El quehacer terapéutico de ésta forma pasa de una concepción de universalidad, hacer terapia considerando la descripción de las regularidades externas, centrados en la “limitación”, en  respuesta a un saber  porqué de tales regularidades que no ha sido universal la correspondencia de un orden externo, conceptual y terapéutico ha dependido del lente interpretativo de cada postura y pensando en control.  A un camino que considera el multiverso de cada paciente centrándose en un camino terapéutico al cual se le ha prestado poca atención : “a la porción fluente del habla”.

En respuesta a un saber cómo cada paciente según sus procesos de organizar y percibir la realidad y los aspectos pragmáticos en su relación con el medio, va construyendo su realidad patológica en forma única, personal e histórica, y de allí hacer terapia. Así, constructivistamente en éste modelo, cada paciente es su propia teoría, una nueva teoría.  El proceso terapéutico se transforma así en un arte, como un sastre que confecciona cada traje a la medida de cada cliente. La tarea del terapeuta es centrar su foco en la porción fluente y guiar al paciente a hacer lo mismo, sacándolo de su estilo atribucional estable.  La tarea terapéutica es expandir tal porción buscando por un lado las excepciones, donde hay recursos propios a utilizar.

Como también el terapeuta es un perturbador, no persuador, del dominio de conservación anómalo de su paciente, facilitando los contextos emocionales y físicos para otorgar recursos de fluidez. Guiando a cada paciente, a demás, a experimentar nuevas tonalidades emocionales en los diferentes planos de la experiencia comunicativa : afectiva, conductual, social y de individualización.

La terapia se transforma en una cocreación entre terapeuta y paciente, este último tomando un rol activo en donde se persigue un cambio semántico y sintáctico. Considerando el modelo de mundo de cada paciente,  su forma particular de “ser paciente” e incluso sus resistencias. Estas entendidas, y con el principio de utilización, no como rechazo al cambio o algo que está dentro del paciente y debe ser confrontado, más bien como su estilo particular de cooperancia dada con legitimidad, su historia previa de experienciación de vivir con tartamudez. Considerando la red sistémica y procurando un cambio cibernético  de tercer orden o generativo, donde no tan sólo cambia el sistema sino que también prepara al paciente para enfrentar las nuevas situaciones que sobrevendrán a futuro : “dale a un hombre un pescado y le darás su alimento, pero enséñale a pescar y le darás una forma de subsistencia”.Centrado en presente orientado a futuro, sin necesidad de búsqueda de insight ni mayor aceptación conciente de la ya vivida.

 

Utilización de Hipnosis.

 

La aplicación de hipnosis en éste modelo es una útil aliada terapéutica pero con un enfoque diferente acorde a los principios constructivistas.

La hipnosis como tal no es más terapéutica que una buena relajación, su importancia radica  más bien en su “utilización”. Parafraseando a Erickson: “no es lo mismo ir en un tren a la ciudad que estar en la ciudad“.

Así, constructivistamente el uso que en éste modelo epistemológico le he dado a la hipnosis es tanto para perturbar los dominios biológicos, especialmente los relativos al control sensomotor del habla – otorgando y facilitando recursos expresivos ( no evitándolo, previniéndolo o lidiando con el tartamudeo por lógica formal). Como así también, perturbando los dominios de los procesos de cómo cada paciente organiza su experienciación patológica para ir reorganizándola y permitir un mejor acceso paulatino a los diferentes planos comunicativos.

La exposición de un video en éste trabajo epistemológico clarifica con estudio y exposición de casos todos éstos aspectos. En donde los cambios comunicativos se reflejan en cambios en los dominios biológicos especialmente por estudios EEGs durante la aplicación de hipnosis terapéutica ericksoniana orientada a la solución.

 

Palabras en conclusión.

 

La resultante de éste Modelo Epistemológico Fonoaudiológico Posracional, va enfocado no a esperar una técnica o concepción teórica particular, sino una forma diferente de pensar.

Modelo Epistemológico que tiene apertura hacia la importancia del lenguaje. La tartamudez así, ocurre en los dominios de las interacciones donde el lenguaje es clave para entender todos los fenómenos humanos y explican el multiverso afectado en cada paciente, en forma epistémica, en los diferentes planos : emocionales, cognitivos, conductuales, sociales y de identidad.

De éste modo, en la praxis clínica recibimos más que la descripción de regularidades externas, más allá de hechos biológicos disfuncionales, un sistema fonoarticulador que pierde el control, un tipo o clase de tartamudez, de reacciones conductuales diversas.

Centrar el lente solamente en la descripción de tales regularidades y no considerar el multiverso de cada paciente, su ser epistémico, los “procesos”con que cada uno va construyendo su patología en forma única e histórica con los diferentes planos afectados: dishabilidades, impedimentos, hándicaps, reacciones emocionales, cognitivas, conductuales, sociales.

Resulta: “como a un músico con una excelente técnica para ejecutar notas pero que falla en captar una melodía” ; lo mismo le pasa a un terapeuta admirable en el manejo de técnicas pero que no aprecia el sistema más amplio – procesos – en que opera su paciente” (Matthews, 1985).

Modelo Epistemológico Fonoaudiológico que por sus principios posracionales no es dogmático, absolutista ni autoinmune. Expuesto a los principios del falsacionismo para su constante evolución y optimización.  Todo en pro de contribuir a las ciencias de los desórdenes de la comunicación y en éste caso muy especial para ayudar a cada tartamudo, los cuales son verdaderos pacientes heroicos : Llevan años buscando soluciones..

 

ADOLFO ANDRES BARRALES DIAZ

FONOAUDIOLOGO

UNIVERSIDAD DE CHILE

SICOTERAPEUTA E HIPNOTERAPEUTA ERICKSONIANO

DIRECTOR DE CEDEF – CENTRO DE DESARROLLO FONOAUDIOLOGICO.

CHILE.

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