DEFINICIÓN CONCEPTUAL DE LAS VARIABLES:

Primera página
Segunda página

Todos los trabajos
Inicio

 

Comodidad:

 

 

La fluidez es la facilidad o comodidad del habla, siendo la continuidad y la velocidad los resultados observables de ello.

 

El habla fluida es relajada y fácil, con una relajación muscular general y ausencia de signos de incomodidad o esfuerzo. En cambio, el habla que requiere excesivo esfuerzo no es fluida.

 

El esfuerzo en el habla puede ser mental o muscular. El primero es menos evidente y se refiere a la evaluación que realiza la persona acerca de las palabras que emitirá. Los niños ocupan mayor tiempo que los adultos en pensar antes de producir una emisión. Por este motivo y fundamentalmente por la edad de los niños de la muestra, en quienes el lenguaje se está constituyendo, vamos a tomar indicadores gestuales generales para detectar el esfuerzo mental o de anticipación en la emisión.

 

El esfuerzo muscular es más evidente y puede observarse a través de las llamadas características cualitativas o secundarismos, que se refieren al conjunto de indicadores de esfuerzo audibles y visibles:

 

 

  • cambios de altura tonal (pasaje brusco de la frecuencia grave a la aguda o     viceversa)

  • respiración audible

  • golpe de glotis

  • tos

  • golpeteo de la mano en la mesa

  • golpeteo del pie en el piso

  • apertura de las alas de la nariz

  • movimientos oculares

  • cierre brusco de los ojos

  • movimientos del tronco

  • movimientos de la cabeza

  • tensión en los labios

  • tensión en la mandíbula

  • tensión en la lengua

  • sonrojarse en el momento del esfuerzo muscular

La incomodidad también puede evaluarse mediante indicadores gestuales generales:

 

+ sonrojarse antes de la emisión

+ cambiar de actividad

+ no lograr sostener la mirada con la otra persona

+ imposibilidad de sostener el silencio

+ realizar interrupciones

+ otros

 (+) manejo de la interacción verbal

 

El esfuerzo a nivel de la producción del habla será trabajado en la variable continuidad.

 

 

Velocidad:

La velocidad del habla es indicada mediante la duración de los segmentos y puede medirse en diferentes niveles (elocución, palabra, sílaba y fonema).

Kowal, O´Connell y Sabin definen la pausa como cualquier silencio mas largo de los 270 m/s. Al tomar este tiempo, consecuentemente disminuye la velocidad del habla.

La velocidad del habla en el nivel de la elocución se mide a través del largo total de la emisión.

En el nivel de la palabra, las palabras por minuto son una medida de la cantidad de información que el hablante produce, aunque deben ser consideradas como una medida de la velocidad.

Respecto al nivel de la sílaba, el número de sílabas por segundo es la medida básica de la velocidad. Es importante tener en cuenta el fonema con el que comienza la sílaba, ya que MacKay sostiene que al tratarse de una consonante, la sílaba se emite más rápidamente que si se trata de una vocal.

Continuidad:

La continuidad del habla se trata del logro de mantener el flujo de la emisión sin interrupciones o con interrupciones que no modifican la continuidad.

Existen dos tipos de discontinuidades (Starkweather prefiere denominarlas de este modo, en lugar de disfluencias).

Disfluencias típicas:

  • vacilación

  • interjección

  • modificación

  • palabra incompleta                           sin tensión

  • repetición de frase                        sin incomodidad

  • repetición de palabra

  • repetición de sílaba

  • sonido prolongado

 

Disfluencias atípicas:

  • repetición de sonido

  • repetición de sílaba                                

  • repetición de palabra                         con tensión

  • repetición de frase                         con incomodidad

  • prolongación

  • bloqueo

 

Vacilación: pausa de silencio de un segundo o más de duración.

 

Interjección: inclusión de un sonido, una sílaba, palabra o frase irrelevante en el mensaje.

 

Modificación: cambio en el contenido o en el mensaje verdadero en su forma gramatical o en la pronunciación de una palabra. A veces se vuelve al comienzo de la frase.

 

Palabra incompleta: palabra abandonada que no se completa más tarde. En general, son seguidas de modificaciones.

 

Repetición de frase: frase repetida, puede ser completa o al menos de dos palabras.

Repetición de palabra: repetición de toda la palabra, incluyendo monosílabos aislados. En niños menores de 5 años, es atípica si se producen más de 4 repeticiones y/o tensión.

 

Repetición de sílaba: es más que una repetición de sonido y menos que la de palabra, se incluye cualquier parte repetida de la palabra.

 

Sonido prolongado: sonido que se prolonga sin acompañamiento de esfuerzo. Puede ser al comienzo, en el medio o al final de la palabra.

 

Repetición de sonido: repetición de un fonema o de un elemento de diptongo.

 

Prolongación: duración inapropiada de un fonema que puede o no estar acompañada de características cualitativas como cambio de altura, aumento de tensión o tensión visible.

 

Bloqueo: tiempo inapropiado al inicio de un fonema o detenerse en un elemento. Se acompaña de tensión visible, audible o rigidez articulatoria. Es el más grave de todos.

 

Otros: interrupción de la fluidez del mensaje verdadero o intencional, no característico de las otras dificultades analizadas como -inhalación brusca audible, -sonido repetido prolongado y -tensiones que no se acompañan de disfluencia.

 

Para finalizar nuestra exposición y a modo de ilustración vamos a presentar una toma de datos y realizar brevemente su análisis.

atrás   arriba 2 de 2